
Odio a los abogados y jueces hijos de puta y otras lacras, que lucran con la necesidad de madres que entregan a sus hijos por unos billetes. Y especulan con la ansiedad de quienes quieren ser padres y no lo consiguen.
Me molesta quienes compran esos bebés y ni siquiera quieren asegurarse que ese chico no sea de una adolescente que esta encerrada en un prostíbulo y el capo se lo hace vender porque quedó embarazada.
Y Odio especialmente al sistema de adopción de este pais que permite que esto suceda pues se conoce a los jueces y abogados que lo hacen.
Odio a este sistema que promueve la adopción ilegal..., en un marco de legalidad aparente.
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